En el Tomodachi Karate Dojo, desde nuestros inicios, hemos procurado que los
practicantes de nivel Dan y grados avanzados (cinturones marrones) alcancen
una formación integral. No solo buscamos la excelencia técnica y física, sino
también un sólido conocimiento teórico. Por ello, abordamos de manera
constante los aspectos históricos y filosóficos que sustentan la esencia de
las artes marciales, convencidos de que el verdadero karateka no solo domina
su cuerpo, sino también comprende profundamente el espíritu y los principios
que dan vida al Karate-Do. En nuestra permanente inquietud por aprender cada
día más sobre las artes marciales, consultamos con un amigo que era profesor
de kung fu, como en la antigüedad se había desarrollado su arte fuera de
China, y comprendimos que las artes marciales de Okinawa surgieron como una
fusión entre las tradiciones locales y las artes chinas. Asimismo, nos habló
de un libro considerado un tratado completo sobre las artes marciales chinas:
el Bubi Shi. Al inicio no le dimos la importancia debida; sin embargo, con el
tiempo comprendimos la trascendencia de esta obra, que reúne conocimientos
profundos y fundamentales para entender la esencia y los principios de nuestro
arte, Nunca hemos tenido en nuestras manos una copia de este grandioso libro
de las artes marciales y de la filosofía, un verdadero tesoro contenido en las
páginas del Bubishi. Sin embargo, a través de una investigación muy
interesante, hemos podido comprender su gran importancia. El Bubishi es un
antiguo tratado de kung fu chino, vinculado principalmente al estilo de la
Grulla Blanca de Fujian y también al Puño del Monje de Shaolin. No se sabe con
certeza en qué momento llegó a Okinawa, aunque pensamos que pudo haber sido
introducido por las 36 familias chinas enviadas por el emperador de la
dinastía Ming a Naha (Kumemura) en el año 1392. Posteriormente analizaremos el
maravilloso contenido de BUBISHI
